Despídete de las impurezas de la piel: Tratamientos Anti Acné

Uno de los peores enemigos para nuestra piel es el acné. Pues sin importar la edad aparecen molestas imperfecciones en nuestra piel como: barros, espinillas o granitos. Por ello te brindamos información acerca de los tratamientos más útiles y de las mejores estrategias para combatir el acné. Además, te explicaremos exactamente en qué consiste esta enfermedad.

¿Qué es el acné y cuáles son sus principales causas?

El acné es una condición de la piel que afecta a las glándulas sebáceas que están unidas a los poros de la piel a través de un canal llamado folículo. La producción excesiva de sebo y demasiadas células dérmicas muertas en la piel provocan que los poros queden obstruidos por lo que aparece el acné con granitos, espinillas o puntos negros.

El acné es una enfermedad de puede estar ocasionada por múltiples factores entre los cuales se encuentran:  

  • Incremento de la producción de sebo: la producción en la cantidad y las características de ácidos grasos contribuyen al taponamiento folicular con la aparición de comedones. 
  • Aumento de la actividad bacteriana en la piel: en nuestra piel reside una bacteria llamada Cutibacterium acnes, la cual tiene la capacidad de hidrolizar los triglicéridos de la piel, con una mayor producción de ácido grasos libres y con ello la aparición de los comedones y de las lesiones inflamatorias
  • Factor hormonal: un desequilibrio con mayor producción de hormonas androgénicas.
  • Factor genético: se sabe que existe cierta predisposición genética.
  • Dieta: recientemente se ha publicado un artículo científico donde se ha comprobado una relación directa entre el acné y el consumo de alimentos con alto contenido glucémico, comida chatarra y chocolate. 
  • Factores psicológicos y emocionales: el estrés y ansiedad contribuyen al empeoramiento de este padecimiento. 
  • Ingesta de ciertos fármacos como: corticoides, vitamina B12, antiepilépticos, litio, anabolizantes yoduros.

 

Las manifestaciones pueden ir desde un incremente en la secreción sebácea, como la aparición de comedones abiertos o cerrados, pápulas, pústulas, nódulos, quistes y cicatrices.  

El éxito en el tratamiento del acné depende de un buen diagnóstico puesto que, dependiendo la gravedad, el dermatólogo indicará el tratamiento más adecuado. 

La constancia y dedicación de las medidas generales que acompañan al tratamiento farmacológico contribuyen al éxito terapéutico. Las cuales incluyen: 

Higiene: será necesario dos veces al día, con soluciones antisépticas con acción antibacteriana acompañado de un exfoliante. 

Hidrantes: los cuales deben ser no comedogénicos y libres de grasa.

 

Para cuidar una piel acnéica es necesario seguir una serie de recomendaciones para evitar la producción excesiva de sebo en nuestra piel. Lo primero que debes hacer es evitar tocarte la cara, pues de lo contrario la piel generará más sebo y fomentará la aparición de más acné. Y es que la grasa de las manos no le hará nada bien a tu rostro.

A continuación te compartimos una serie de tratamientos que son utilizados para combatir el acné:

 

Tratamiento tópico

Antibióticos tópicos: se utilizan en el acné antiinflamatorio por su efecto bacteriostático o bactericida sobre C. acnes.

Retinoides: son medicamentos derivados de la vitamina A, entre los que se incluyen la tretinoína, adapaleno, tazaroteno, los cuales regulan las anormalidades en la queratinización, disminuyendo la actividad de glándula sebácea, su tamaño y con cierto efecto antiinflamatorio. 

Peróxido de benzoilo: actúa como un agente antioxidante, disminuye la producción de ácidos grasos libres y tiene cierta actividad antimicrobiana frente C. acnes

Ácido salicílico: actúa como queratolítico, esto significa que genera una descamación superficial de la piel, evitando la obstrucción del “poro”.

Los alfahidroxiácidos como el ácido glicólico, láctico, mandélico favorecen también a la renovación celular y mejoran la hidratación cutánea. 

Ácido azelaico: regula directamente la síntesis de grasa cutánea, además posee efecto queratolítico, comedolítico, normalizador de la queratinización y antimicrobiano frente a P. acnes.

Nicotinamida, niacinamida o vitamina PP: tiene cierta actividad anti inflamatoria y con ello ayudan a disminuir el riesgo de aparición de lesiones de acné. 

 

Tratamiento sistémico

Antibióticos orales: su acción es bactericida-bacteriostática los cuales tienen actividad antiinflamatoria y reducen la cantidad de ácidos grasos libres. Los más utilizados son tetraciclinas y macrólidos.  

Isotretinoína: es el tratamiento de elección ante el acné grave y/o cicatricial, así como en pacientes que no responden a otras terapias, ya que se consigue un 90% de remisión de las lesiones. Actúa disminuyendo la secreción de sebo, es anticomedogénico, antiinflamatorio y antibacteriano. 

Terapia hormonal: reservado para aquellas mujeres con alteraciones ya identificadas como hiperandrogenismo o con síndrome de ovario poliquístico. Disminuyen la producción de sebo al bloquear la acción de los andrógenos a nivel periférico.

 

Tener una piel lisa y libre de granitos no es una tarea imposible con la rutina y tratamientos adecuados, para ello te recomendamos probar nuestro nuevo Tratamiento de 4 piezas para el Control de Acné y disfrutar de sus beneficios. 

 

Artículo Escrito por:

Dra. Bertha Alicia Gómez González

Dermatóloga egresada del Instituto Dermatológico de Jalisco “Dr. José Barba Rubio”.
Alta Especialidad de Cirugía Dermatológica y Dermato-Oncológica.
Certificada por el Consejo Mexicano de Dermatología.
Lema: “Cuida tanto tu interior, como tu exterior, todo es uno”💞
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